¡Bienvenidos a Zeverland! Efectivamente, otro juego más de zombis pero en este reina el sentido común. Como en la vida real, puedes modificar e interactuar con todo lo que te encuentres. Desmonta los baños de una gasolinera, ponle la cabeza de un zed a un bate de béisbol o una cama a un vehículo para tener la casa portátil de tus sueños.¿Tienes miedo de que te muerdan? No te preocupes, convertirse en no muerto no implica la no vida. Reúne a PNJs de todo el mundo para que te ayuden a co...
¡Bienvenidos a Zeverland! Efectivamente, otro juego más de zombis pero en este reina el sentido común. Como en la vida real, puedes modificar e interactuar con todo lo que te encuentres. Desmonta los baños de una gasolinera, ponle la cabeza de un zed a un bate de béisbol o una cama a un vehículo para tener la casa portátil de tus sueños.
¿Tienes miedo de que te muerdan? No te preocupes, convertirse en no muerto no implica la no vida. Reúne a PNJs de todo el mundo para que te ayuden a construir tu refugio posapocalíptico desde cero.
En cuanto te hayas ocupado del asuntillo ese de sobrevivir, podrás decidir si ir por tu cuenta o en grupo y darlo todo para reconstruir puentes, crear una cura, construir un rascacielos y darle de nuevo vidilla al mundo.
Alguien ha puesto en pausa a la civilización...
Todo se ha ido a la porra... ¿o no?
Este no es un mundo posapocalíptico, es el comienzo de uno.
Vale que siga habiendo agua corriente, pero te arriesgas a pasar una noche loca y agónica de diversión estomacal.
Las luces de tus vecinos están encendidas, pero tienen una plaguilla de zombis.
¡Y ahora ir y volver al trabajo es un sueño porque no hay normas de tráfico!
No veas esta situación como el fin del mundo, si no como el primer y caótico día de un nuevo orden mundial.
Aquí manda el superpoder del sentido común
Si quieres sobrevivir, no le des muchas vueltas al asunto.
¿Que tienes sed? Pues revienta una máquina expendedora.
¿Que te ha entrado hambre? Pues saquea la despensa de alguien.
¿Que te han mordido? Pues dile hola a tu nueva vida como no muerto.
Aquí no hay reglas complicadas ni mecánicas difíciles. Haz lo que tenga sentido y punto.
Sentido común + imaginación = supervivencia
¡Desata tu creatividad! Puedes crear armas juntando cualquier pieza de chatarra que te encuentres. Los zeds tienen musculatura y cerebros mejorados, por lo que la punta de un palo no te va a servir de nada.
Usa cinta aislante para ponerle una plancha a una raqueta de tenis y dejarás a los zeds aplanchados en un periquete: ¡olé tú!
O ponle una cámara de fotos a un bate de metal para paralizar a los zeds de un golpe y dejarlos... ¡retratados!
O convertir la calavera de un zed decapitado en tu nueva herramienta favorita... ¡eso sí que es andar con cabeza!
¡O crear tu propio camión de guerra!
Da igual si quieres una base móvil con horno, sofá y en la que puedas tocar la batería o una apisonadora posapocalíptica de destrucción masiva de zeds... si puedes imaginártela,¡podrás crearla!
Este mundo NO es un pañuelo, pero encontrarás tu sitio
Adéntrate en un mundo abierto con montañas, lagos, ciudades desoladas y granjas abandonadas. Tienes 5000 km² de baldíos para explorar con total libertad.
Pero no te preocupes, que podrás encontrar tu propio lugar seguro.
Imagínatelo: tu propio refugio posapocalíptico hecho paso a paso, con su camita mullida, purificadores de agua y jardines repletos de plantas. Aunque quizás prefieras una imponente fortaleza o algo que se parezca a tu restaurante de comida rápida favorito. Tú decides.
Aunque obviamente, si tanto trabajo te empieza a dar pereza, puedes aventurarte y reclutar a PNJs para que lo hagan por ti. Desde cocineros, sastres, albañiles, seguratas... que estarán esperando a que tú les digas ven y lo dejen todo para ayudarte. Vayas donde vayas, tu base será la luz que iluminará el camino a casa...
Y luego están los otros supervivientes...
Mira, ahora la cosa está chunga, pero por lo menos está igual de mal para todos.
También hay otros supervivientes que al igual que tú, están intentando reconstruir y reconectar un mundo destrozado.
¿Ves ese puente? Alguien lo ha construido y te ha salvado el pellejo.
Te llega una llamada por radio y una vieja frecuencia vuelve a la vida, lo que significa que alguien ha podido arreglar su repetidor.
¿Lo mismo deberías dejarles algo que les ayude un poquito en su aventura?
¡Decidid el futuro de este mundo!
Únete a miles de jugadores para crear un nuevo mundo y trabajad para conseguir metas distintas.
¿Reconstruiréis las gloriosas infraestructuras del pasado? ¿O llevaréis a cabo el proyecto de Purificación Milagrosa?
Cread una cura o id más allá y sobrepasad los límites de la evolución humana.
Abandonad la superficie y convertid a la humanidad en una especie subterránea.
Aunque también podéis usar el trabajo físico de toda la vida para plantar árboles y sanar la tierra.
A ver, no es por meterte presión, pero todo lo que hagas afectará al futuro del mundo.
Y como ya te hemos mencionado anteriormente, la civilización se acaba de ir a la porra y tú estás presenciando el comienzo de un nuevo mundo. ¡Buena suerte, colega!
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