Craft the World combina las características más interesantes de los juegos de tipo sandbox, la estrategia y el simulador de dios. Explora mundos generados aleatoriamente, poblados por criaturas peligrosas; construye una fortaleza sólida, recolecta diversos recursos y crea con ellos todos los objetos, estructuras y armas que necesites.

El jugador dirige una pequeña tribu de enanos y les da órdenes: excavar en lugares concretos, atacar a los enemigos, construir muros y otras estructuras. Deberás cuidar de tus protegidos, alimentarlos a tiempo, proporcionarles ropa y apoyarlos con magia en la lucha contra los habitantes hostiles del mundo. Al principio solo tendrás un enano, pero su número crecerá rápidamente a medida que ganes experiencia.

Cada nivel del juego es un corte de tierra de varias capas, que el jugador debe explorar desde la superficie cubierta de vegetación hasta la lava hirviente en las profundidades. El nivel tiene forma de isla y está limitado por barreras naturales: océanos en los bordes, lava ardiente en la parte inferior y el cielo en la parte superior. El juego cuenta con ciclo de día y noche, así como con condiciones climáticas cambiantes. Los distintos mundos se diferencian por sus condiciones físicas: tamaño, humedad, temperatura, relieve, flora y fauna. En las entrañas de las islas se esconden salas abandonadas y mazmorras; al descubrirlas, podrás reponer rápidamente tus reservas con objetos útiles.

Una de las características del juego es su sistema de recetas para la creación, fácil de usar y bien organizado. Las recetas están claramente estructuradas y son de fácil acceso. Puedes crear decenas de objetos distintos: bloques de construcción para casas, muebles, decoraciones, armas, armaduras, munición y comida para tus enanos.

Al comienzo, el jugador utiliza las recetas de las herramientas y bloques de construcción más básicos para acondicionar un pequeño refugio. Poco a poco, la tribu crece y empieza a atraer la atención de otros habitantes del mundo… La mayoría de ellos llevan una vida nocturna o habitan bajo tierra. Los mundos están poblados por criaturas fantásticas como zombis, esqueletos, goblins, ojos malignos, arañas gigantes y muchas otras. Algunas no prestan atención a los enanos mientras estos no se acerquen. Otras se agrupan en grandes hordas e intentan irrumpir en las viviendas de los enanos.

Especialmente peligrosas son las oleadas de monstruos que aparecen de vez en cuando desde portales. Por ello, es fundamental construir un refugio seguro con muros resistentes y numerosos sistemas de defensa en los accesos: trampas, jaulas, torres de disparo y otras estructuras defensivas.

Como ser divino, dispones de varios hechizos. Puedes acelerar el movimiento de los enanos, abrir pequeños portales, iluminar cuevas oscuras para ahuyentar a los monstruos, invocar magia natural en forma de lluvia o crecimiento de árboles, lanzar bolas de fuego sobre las cabezas de los enemigos y localizar recursos útiles y salas ocultas bajo tierra. De este modo, ayudas a agilizar la extracción de recursos, la exploración del mundo y el crecimiento de tu tribu.