Este juego brilla en varios de sus aspectos, empezando por la historia. Sabemos poco, muy poco, del contexto, de lo que sucede, vemos una tierra pobre, maldita y con muy poca esperanza y nosotros somos la única luz sobre este oscuro panorama. Iremos aprendiendo a través de los pocos personajes que nos hablan y sobre todo de los objetos. Cada objeto tiene una historia, una descripción, con la que aprenderemos un poco más sobre todo lo que nos rodea. Estos objetos servirán tanto para mejorar a nuestro personaje, como para realizar misiones o ayudarnos en algunos puzzles que el mapa nos presenta.
Otra cosa que te enamora es la estética, el diseño. Dentro de un mundo muy oscuro han conseguido un pixel art muy cuidado y hermoso a la par que duro y en ocasiones horripilante. Es un juego de contrastes y que nos puede recordar un poco al arte barroco. Al igual que el diseño general de personajes y enemigos es maravilloso, el diseño de niveles no lo es tanto. Hay diferentes zonas en el juego y son muy distintas entre ellas, pero hay zonas que se pueden hacer tediosas al tener que pasar varias veces. La banda sonora que nos acompañara a todo lo anterior siendo también de carácter oscuro.
El sistema de combate es simple, pero habrán peleas de gran dificultad e incluso algunos enemigos simples pueden hacerte perder una gran cantidad de vida si no te andas con cuidado. Tampoco se aprecia una gran progresión en las habilidades y los objetos del personaje hasta ya llegando al final del juego, con varios objetos y habilidades específicos que conseguiremos al hacer misiones secundarias. También peca de imprecisión en algunos saltos o incluso alguna vez en el combate, cosa que le penaliza de gran manera.
Lo que más me ha gustado es la forma que ha tenido el estudio para aprovechar la religión y una estética oscura y decadente, recordándonos a tiempos de la inquisición, con varios puntos de su jugabilidad como las cuentas del rosario a modo de mejoras o la culpa que nos penalizará al morir.
Es un juego que tiene mucho encanto y gran potencial gracias al gran apartado visual y al buen uso de iconos y representaciones de la religión de una manera oscura y sangrienta, pero que se ve lastrada por algunos fallos . 8,5/10