«El nacimiento de una nueva era
Comienza una nueva era en Age of Empires IV. Invasores del norte presenta dos civilizaciones completas, sistemas de crisol más complejos y muchas cosas más.
Resumen de la expansión
Dos nuevas civilizaciones: vikingos y escoceses, cada una con sistemas distintos y estilos de juego evolutivos, así como una nueva arquitectura, maestrías, música y voces.
Nuevos sistemas estratégicos: desde las mecánicas de incursión de los vikingos y las sagas heroicas hasta la economía ganadera de las Tierras Altas y las casas torre de los escoceses.
Modo crisol ampliado: cuatro misiones nuevas y un progreso más complejo con bendiciones, ventajas, mutadores y rutas de talentos propias para cada civilización.
Crisol para un jugador y cooperativo para dos jugadores: afronta desafíos nuevos y reinventados a solas o con un amigo.
Dos nuevos biomas: el brezal escocés y la tundra estival moldean el aspecto y la atmósfera del campo de batalla.
Dos civilizaciones. Dos sendas hacia la victoria.
Ponte al frente de la oleada de incursiones vikingas o mantente firme gracias a la determinación escocesa. Domina sistemas que premian la precisión, la sincronización y la estrategia a largo plazo. Tanto si luchas por tu cuenta como junto a aliados, cada decisión determina el resultado.
Los vikingos: Impulso implacable
Los vikingos entran en el campo de batalla con una reputación basada en la velocidad, la agresividad y la adaptabilidad. Su fase inicial del juego se caracteriza por una poderosa infantería cuerpo a cuerpo e incursiones decisivas que premian la osadía a la hora de actuar. Cada ataque que completas contra la economía enemiga impulsa la tuya, lo que convierte la presión inicial en un dominio sostenido.
En el corazón de la sociedad vikinga se alza la casa comunal. Más que un edificio, es el pilar de una economía resiliente que crece a la par que tu pueblo. Con la migración del norte, tu población se entrena de forma gratuita, lo que te permite centrarte en la estrategia, la expansión y el control del mapa.
A medida que avanza la partida, la identidad vikinga evoluciona. La transición posterior a la Edad Vikinga presenta a los caballeros y a los ballesteros de la milicia, lo que refleja el auge de los organizados reinos escandinavos. Su enfoque se adapta, pero su esencia permanece. Tienen una infantería implacable, un potente control del mapa y la capacidad de dictar el ritmo de la batalla.
Su legado se transmite a través de las sagas heroicas. Las grandes hazañas desbloquean poderosas bonificaciones que conforman tu estrategia y renuevan tu impulso. Las arboledas sagradas amplían su influencia, puesto que aseguran ubicaciones vitales al tiempo que potencian a las tropas cercanas.
Los escoceses: Fuerza a través de la resistencia
Los escoceses hacen gala de una fuerza definida por la resiliencia y el control. Nacidos para resistir, sobresalen en batallas prolongadas y recompensan a los jugadores que logran mantener la posición. Su civilización se caracteriza por una infantería disciplinada, defensas fortificadas y una profunda conexión con su tierra.
Su economía prospera gracias al ganado de las Tierras Altas, que proporciona una fuente de alimentos constante y estable que permite mantener una producción militar a lo largo del tiempo. Las casas torre y los grandes castillos afianzan su territorio y obligan a los oponentes a dar lo máximo a cada paso.
La sala de reunión permite a los jugadores escoceses definir su enfoque. Apuesta por la resiliencia de los guerreros de las Tierras Altas o por la fuerza estructurada de las tropas de las Tierras Bajas. Esta flexibilidad recompensa el posicionamiento ponderado, la precisión en el tiempo y el control del campo de batalla.
Un nuevo crisol
Incursores del norte también introduce cuatro nuevas misiones del crisol que han sido diseñadas para poner a prueba tu capacidad de adaptación bajo presión. Desde terrenos disputados hasta invasiones en múltiples frentes, cada misión presenta nuevos desafíos tácticos y oportunidades.
Ahora, el crisol evoluciona hacia una experiencia compartida con misiones nuevas y antiguas que permiten jugar partidas cooperativas con hasta otro jugador. Tanto si juegas en solitario como con aliados, cada partida ofrece importantes variaciones, aparte de una notable rejugabilidad.
Campos de batalla transformados
Los nuevos biomas transforman aún más el campo de batalla. Desde las escarpadas Tierras Altas hasta terrenos densos e indómitos, cada entorno aporta un nuevo enfoque a la forma de recolectar recursos, defender el territorio y enfrentarte al enemigo.
El campo de batalla te pertenece: líderalo».