Dioses sobrenaturales. Horrores cósmicos. Entes que escapan a nuestra comprensión.
Basta con contemplar su forma para perder toda esperanza.
O eso dicen. Nunca había visto nada que no supiera comprender o explicar con claridad.

Hasta que ella se estrelló en mi salón.
Conquista un cometa
¡Un cometa se ha estrellado en mitad de tu salón! Sientes su siniestro influjo, suplicándote que la alimentes... Sabes que no deberías, pero no puedes resistirte a Hheily, un cometa sintiente que se transforma en cualquier cosa, ¡hasta en un pibón!
Pero, aunque destaque por su dulzura, no ha llegado a tu planeta por accidente. ¿Qué sacrificarías por ganarte un beso de la chica más fogosa de este lado de la galaxia?
Espanta a invitados indeseados
No eres la única persona que siente la llamada de Hheily: las plantas crecen a lo loco, los colores a tu alrededor se intensifican y los animales mutan. Su presencia no tarda en atraer visitantes indeseados, desesperados por sentir el calor de su llama... cueste lo que cueste. Y lo que es peor: una fuerza maligna que trasciende el espacio-tiempo ha seguido su rastro y acecha en la creciente oscuridad.
Salva el mundo
Desprovista de energía para sustentarse, Hheily te pide que avives su llama y salves el planeta. Pero ¿lograrás devolverle a Hheily toda su ardiente potencia antes de que se apague su llama? ¿Podrás conquistar el corazón de la chica que te ha enseñado que la realidad es más de lo que se ve a simple vista?
Características
Tres apasionantes episodios de comedia romántica lovecraftiana, basados en «El color que cayó del espacio», de H. P. Lovecraft, y «La ciudad de la llama que canta», de Clark Ashton Smith.
Resuelve enigmas variopintos y descubre diversos finales según tus decisiones.
Disfruta de miles de líneas de diálogo cargados de historia, con voces en inglés.
Deléitate con una música y unos gráficos hechos con mimo y a mano, al estilo clásico de los animes y las novelas visuales de antaño.
El piso donde empezó todo, ahora recreado en un entorno panorámico 2D dibujado a mano.
Prometemos de verdad de la buena que no incluye terror.