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10 razones para no jugar a Souls-likes

Enzo
10 razones para no jugar a Souls-likes

¿Te gustan los juegos que te alaban, te van dando nuevas recompensas de forma regular y que te permiten conservar tu progreso y no perder los últimos 45 minutos de partida? Entonces no te pongas a jugar a un Souls... ¿Para qué ibas a desesperarte batalla tras batalla, morir una y otra vez con el mismo jefe y perderte y no saber a dónde ir cuando hay cientos de juegos capaces de tratarte con respeto? Tras publicar un artículo dándote 10 motivos para jugar a Soulslike, hoy toca hablar de lo contrario: aquí tienes 10 motivos para no tocarlos ni con un palo... A no ser que te guste sufrir.

1. Porque morir es una mecánica del juego.

En los Souls, la muerte no es un accidente: es algo recurrente, el principio más básico, las mismas bases de la experiencia. Vas a morir contra un jefazo, contra un enemigo raso, contra un grupo de tres ratas, y a veces hasta cayéndote de una altura ridículo. Y lo peor es que el juego quiere que creas que ha sido culpa tuya. Nos gustaría poder destacar un título en concreto... Pero es que esto es cierto en todos.

2. Porque claramente los enemigos han sido entrenados por ninjas.

¿Pensabas que te ibas a poder cebar con un pobre y solitario caballero? Mala idea. Sin que lo veas venir, te hará una sucesión de ataques de tres minutos, evitará tu ataque, te perseguirá medio kilómetro y te matará de dos toques. Mientras tanto, tu personaje tardará medio segundo en solo girarse y los enemigos de Mortal Shell ya te habrán hecho mistos.

3. Porque un jefe siempre debe tener varias fases.

Vale, ya te has aprendido los ataques del jefe. Haces los esquives a la perfección, casi ganas, te queda un suspiro de la barra de vida... Le das el último golpe al jefe... Y PUM, SEGUNDA FASE. El jefe cambia de forma, su espada pasa a ser tres veces más grande y la música se pone seria. Y esto es cuando el jefe es lo suficientemente majo como para tener SOLO dos fases. Sí, estoy hablando de ti, Ishin.

4. Porque nadie te va a decir lo que tienes que hacer.

¿Quieres saber el próximo paso de la misión? Buena suerte. Nada de minimapa, de marcadores, de GPS y a veces ni una misera pista. El personaje en cuestión te mirará a la cara y te dirá: «Búscame donde la luna besa las cenizas del reino caído», y ala, con eso tienes que saber que están hablando de una cueva a 17,5 kilómetros al suroeste de tu posición actual. Nadie diría que la exploración de Dark Souls II es un juego de niños.

5. Porque vas a acabar obsesionado con los números.

Queríamos jugar de tranquileo, pero antes de que te des cuenta, ya estamos comparando 17 armas, 16 estadísticas distintas, 12 anillos y 38 tipos de bonus. Esta espada hace 183 de daño, pero con 62 puntos de fuerza y 35 de destreza, es un 2,7 % mejor. Felicidades: ya puedes ir a que te convaliden una ingeniería. Eso sí, tampoco te vengas arriba, porque en unas pocas peleas, todo esto no te va a servir de nada. Dark Souls II, te queremos pese a todo...

6. Porque vas a perder tus preciados recursos una y mil veces.

Llevas dos horas farmeando, por fin tienes la suficiente experiencia o los recursos para subir de nivel. Vas a comprar nuevo equipo... Y la palmas a 15 escasos metros del punto de guardado. No te queda otra que volver a buscar tus cosas, siendo bien consciente que te vas a morir otra vez en el mismo punto.

7. Porque todos tienen la misma pinta.

Si lo que te gusta es que los juegos tengan una identidad visual propia, vete olvidando de los Souls. Las paletas de colores son las mismas de una entrega a otra: son increíblemente oscuras, y no hay la más mínima nota de color discordante... Vas a dejarte la vista, porque el único color cálido que vas a disfrutar es el de la hoguera, y de tanto morir. (Puede que estemos exagerando un poco con este punto, pero tampoco tanto).

8. Porque las hitbox son una vergüenza.

Por fin llegamos a nuestra excusa favorita. De primeras, todo es muy bonito, porque la cosa aún no se ha complicado. Pero pronto te cruzarás con tu primer obstáculo: un pequeño jefe con el que no tenías que haberte topado todavía, y otras tantas cosas. Y en vez de entonar el Mea Culpa y admitir que te has pasado de valiente, es más fácil decir que es culpa del juego, que la hitbox es un asco o que el mando se ha bugeado. Sí, no es que te recuerde con mucho cariño, Lords of the Fallen.

9. Porque vas a pelearte contra el mismo jefe 47 veces.

En un juego tradicional, perder contra un jefazo acostumbra a suponer un cambio de estrategia. En un Souls, conlleva hacer lo mismo 47 veces, hasta que una mañana te levantas, tu cerebro ha hecho click y por fin entiendes los ritmos de la pelea. Para cuando te alces con la victoria, se te habrá olvidado porque estabas tan enfadado.

10. Porque después de todo esto, vas a querer más.

Aquí tenemos el peor motivo de todos. Tras docenas de horas de frustración, muertes absurdas, cabreos y mandos que se acercan peligrosamente a las paredes, acabarás con el jefe final y sentirás una sensación de orgullo y logro más que satisfactoria..., Y entonces cogerás una lista de juegos similares y dirás, «Ahora voy a probar este».

Como ya te habrás dado cuenta, los Soulslike tienden a sacarnos de quicio. No te dicen qué hay que hacer, te castigan por tus errores, esconden sus mejores historias en las descripciones de los objetos, y consideran que es perfectamente normal que un jefazo te despache de dos golpes. Pero es precisamente con esta mala fe con la que te enganchan: estos juegos entienden que la victoria sabe mucho mejor cuando te la tienes que ganar a pulso. Así que, si lo que quieres es morir una y otra vez para sentir una efímera sensación de logro cuando la pantalla te muestra el mensaje de «Enemigo caído», quizás deberías... No sé, probar un Souls.

Y ya que estamos en esta tesitura, te vamos a recomendar unos pocos de estos juegos tan únicos, y eso que ya hicimos un artículo al respecto en su momento.


10. Blasphemous II

  • Disponible para PC, Switch, PS4, PS5, XBOX One y XBOX Series X|S.

9. Lord of the Fallen

  • Disponible para PC, PS5 y XBOX Series X|S.

8. The Surge 2

  • Disponible para PC, PS4 y XBOX One.

7. Thymesia

  • Disponible para PC, Switch, PS5 y XBOX Series X|S.

6. Code Vein II

  • Disponible para PC, PS5 y XBOX Series X|S.

5. Remnant II

  • Disponible para PC, PS5 y XBOX Series X|S.

4. Steelrising

  • Disponible para PC, PS5 y XBOX Series X|S.

3. Wo Long: Fallen Dynasty

  • Disponible para PC, Switch 2, PS4, PS5, XBOX One y XBOX Series X|S.

2. Dark Souls II

  • Disponible para PC, PS3, PS4, XBOX 360 y XBOX One.

1. Mortal Shell

  • Disponible para PC, Switch, PS4, PS5, XBOX One y XBOX Series X|S.
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PC Switch Switch 2 PlayStation 4 PlayStation 5 Xbox One Xbox Series

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