A lo largo de la historia de los videojuegos hemos podido disfrutar de finales que han dejado huella gracias a un fuerte impacto emocional, lo ingeniosos o lo potentes a nivel narrativo... Pero este no ha sido siempre el caso. Hay finales con muchos problemas, finales frustrantes, finales simplemente absurdos, que muchas veces te dejan un mal sabor de boca tras horas y horas de aventuras. Con este artículo, queremos dar un repaso a los peores finales en un videojuego: los que nos pillaron de improvisto, los que nos decepcionaron o los que incluso hicieron que nos llevásemos las manos a la cabeza. Demos un paseo por aquellas veces que los desarrolladores la cagaron, y bien.
Tras un juego frenético que nos llevaba a distintas regiones, el final de Far Cry 6 casi parece sorprendentemente simple y precipitado. Si bien nos puede pillar por sorpresa de primeras, se supone que el final es trágico... Y pasa sin pena ni gloria. Tras un climax y un jefe final que no llegan a ofrecer la intensidad necesaria, acabamos queriendo más y nos acabamos preguntando... ¿Eso es todo?
The Callisto Protocol se ha llevado muchos palos por su final, que ofrece más preguntas que respuestas. La historia, que ya resultaba confusa en multitud de ocasiones, termina con un terrible cliffhanger que es más frustrante que otra cosa. Las motivaciones de los personajes y los problemas a resolver siguen sin estar claros, dando la impresión de que el juego entero daba pie a una conclusión que nunca llega a ser tal. Vaya, que al final le falta claridad y una satisfacción narrativa.
El final de Pokémon Escarlata (y por extensión Pokémon Violeta) suele ser considerado como decepcionante por dar carpetazo a una aventura abierta y ambiciosa un poco por lo bajo. Las peleas finales no tienen ni tensión ni sorpresa alguna, y la historia principal acaba así como así, dejando colgadas varias tramas secundarias y misterios. Para un juego que se centra en la exploración y la personalización, al juego le falta un nosequé y un poco de emotividad.
El final de Dying Light 2 también ha sido más que criticado por su falta de consistencia y de dejar las cosas claras. Pese a contar con un sistema de toma de decisiones que se suponía que iba a afectar la historia, los cambios en la conclusión son muy pocos, lo que hace que nuestras elecciones parezcan poco importantes. Aquellos que rejugaron el título esperando finales radicalmente distintos... pues acabaron decepcionados. En sí, la conclusión es precipitada y floja en lo narrativo, y también deja arcos de personajes y tramas por acabar, lo que resulta decepcionante tras docenas de horas de exploración y misiones.
Es una situación un tanto distinta, pero Batman: Arkham Knight también cuenta con un final que no gustó a todo el mundo. Más allá de la decepción de algunos con la historia del juego, el conseguir todos los finales requería completar las misiones secundarias, lo que lleva mucho tiempo, así como conseguir los trofeos de la Efigie (el principal villano del juego). Por su parte, si bien el primer Borderlands gusta mucho a los fans, no logró ofrecer un final satisfactorio para todo el mundo. A lo largo del juego nos cuentan que se supone que íbamos a encontrar un tesoro misterioso... Y acabamos enfrentándonos a un jefazo y nos vamos sin una recompensa como tal.
Atomfall es otro de esos juegos que suele salir en la conversación cuando se trata de finales decepcionantes. Muchos creen que es anticlimático porque tras una aventura intrigante y inmersiva, el final no es más que una secuencia de imágenes y texto, sin ningún tipo de escenificación ni nada. Pese a los distintos finales, ninguno ofrece un cierre satisfactorio: las consecuencias de nuestras decisiones, la identidad de varios personajes o el destino de nuestro protagonista queda en el aire.
Y hay otros tantos juegos que ofrecen finales decepcionantes. Tenemos Fallout 3 con una conclusión de lo más abrupta antes del DLC Broken Steel. En un inicio, no podemos usar a ciertos compañeros en el final del juego, resultando en una decisión un tanto forzada. Por su parte, Halo 2 se limita a ofrecer un cliffhanger brutal sin conclusión alguna, teniendo que esperar a Halo 3, algo que frustró a muchos cuando salió. De salida, No Man's Sky ofrecía simplemente un bucle frustrante: el jugador llega al centro del universo, lo que no explica nada, y los devuelve al inicio.
Para ir terminando, los malos finales de un videojuego nos recuerdan que hasta los universos más ambiciosos pueden tropezar en el momento más importante. Finales precipitados, giros cutres, decisiones sin consecuencias... Hay multitud de formas de fastidiar un final, lo que puede hacer que acabemos con un sabor de boca amargo tras horas de diversión. Desgraciadamente, muchas veces son los finales más decepcionantes los que se quedan en nuestra cabeza.
1. Far Cry 6
- Disponible para PC, PS4, PS5, Xbox One y Xbox Series X|S.
2. The Callisto Protocol
- Disponible para PC, PS4, PS5, Xbox One y Xbox Series X|S.
3. Pokémon Escarlata & Púrpura
- Disponible para Switch y Switch 2.
4. Dying Light 2
- Disponible para PC, PS4, PS5, Xbox One y Xbox Series X|S.
5. Batman Arkham Knight
- Disponible para PC, Switch, PS4 y Xbox One.
6. Borderlands
- Disponible para PC, PS3, PS4, Xbox 360 y Xbox One.
7. Atomfall
- Disponible para PC, Switch, PS4, PS5, Xbox One y Xbox Series X|S.
8. Fallout 3
- Disponible para PC, PS3 y Xbox 360.
9. Halo 2
- Disponible para PC y Xbox.
10. No Man’s Sky
- Disponible para PC, Switch, PS4, PS5, Xbox One y Xbox Series X|S.