Se ambienta en un mundo de fantasía lleno de mitología china, con escenarios preciosos. Destacan especialmente sus cinemáticas de final de capítulo, que son puro oro.
Es un souls con muchísimas mejoras de calidad de vida: no castiga al morir (no pierdes nada), los bosses están al lado de la hoguera, eliminando el tedioso “backrun”, y te permite cambiar la build en cualquier momento. Además, su combate está muy pulido, con varios estilos (aunque el juego te "exige" especializarte en uno que seguramente sea el primero), habilidades, conjuros y artefactos.
La narrativa es más directa que en un Souls, con cinemáticas, aunque también se explica en gran parte a través de objetos y del diario que se va completando al encontrar enemigos. Solo lamento no haber conocido más a fondo la historia de Viaje al Oeste antes de jugarlo.
Nota: GOTY robado con alevosía y agravantes.
- Souls accesible para todo el mundo. Aspecto visual.
- Narrativa tipo souls.